La infelicidad a pesar de todo

Lo cierto es que está allí. Instalada en medio de cada uno como un árbol milenario que perdura de pie a pesar de los pesares y los placeres.
La infelicidad tiene sabor rancio del sinsentido y el vacío absoluto. ¿Por qué tanto extravío si lo tienes todo?, ¿por qué tanta amargura por aquella cosa que te falta si luego de eso, lo tienes todo? y si no lo tenemos todo ¿Por qué será que buscamos la felicidad en el tener y no en el ser?
Varias veces he escuchado aquella respuesta elemental “la felicidad está dentro de ti” y siempre me ha parecido aburrida y tonta, un tip frívolo de revista rosa. No obstante, la felicidad está allí.
La felicidad brota, germina y encuentra su hábitat en la vida interior de cada persona; cuanto más rica, profunda y fértil sea aquella, tanto más frondoso crecerá el árbol de la felicidad en nosotros aunque en la vida de afuera persistan los padecimientos, angustias y carencias. Sé de muchas personas a las que el vendaval de la vida les da en la cara y sin embargo, se las ve firmes y de pie porque la resistencia les viene de la dicha que llevan en lo profundo del corazón. Podrán golpearlas, desmembrarlas, privarlas de gritar y llorar, pero jamás podrán arrebatarles ese tesoro escondido que llevan en el lugar más sagrado del alma.
La buena noticia es que todos llevamos ese tesoro, el problema es que al ir creciendo vamos perdiendo el camino para llegar a él… por eso es necesario volver a ser como niños. De niños somos más contemplativos y la felicidad tiene que ver con la contemplación. Mirar hacia adentro.
La felicidad también es consecuencia de la armonía y el orden; de esa concordancia que debe haber entre el ser y el hacer que propicia la reunión de las partes y su perfecta articulación. La felicidad es la paz en el orden y éste se gesta en la capacidad que tenemos de seguir el plan estratégico que nos hemos propuesto para llevar la gran empresa de nuestra vida. Si un día declinamos de ese plan, poco a poco se instalará el desorden y por consiguiente, el extravío.
La promesa y el compromiso juegan un papel muy importante en esto como en cada cosa que se planifica. En el juego es importante comprometerse a cumplir las reglas y así también en las relaciones interpersonales, porque el compromiso garantiza el cumplimiento del plan aunque llueva o granice y porque sólo así quedará abonado el terreno donde florecerá la felicidad como fruto del trabajo bien hecho gracias al cumplimiento de lo que nos propusimos.
En suma, hacer lo que nos viene en gana puede conducirnos a ninguna parte; mas, hacer lo que nos propusimos aunque el ánimo y los ganas decaigan, nos llevará a esa paz de la tarea cumplida que se experimenta con profunda satisfacción.

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Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
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Una respuesta a La infelicidad a pesar de todo

  1. Horacio dijo:

    ¿Y Mercedita? ¿Cómo van tus cosas?
    Padre Horacio

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