Arma de Paz

Una rosa... diferente - Marta Batalla

Una rosa… diferente – Marta Batalla

Hoy miraba las cuentas mientras rezaba, las acariciaba una a una  contemplando imágenes de los Misterios y de mis dificultades y mis recuerdos y las personas que hacen esas dificultades y esos recuerdos.

Es como subirse en una hamaca y dejarse mecer  por el vaivén que produce mi cuerpo vencido sobre la tela atada de un extremo y de otro;  o mejor aún, es como subirse al regazo de María y dejarse arrullar por Ella, diciéndole una y otra vez que la amo.

No siempre es fácil rezar el Rosario, es una de las oraciones más largas y tediosas para muchos católicos, yo entre ellos, pero estoy en esa etapa de la vida interior en la que recogerme me resulta sencillo y el Rosario un pote de manjar blanco que devorar. Soy la abeja que ronda la miel. Pronto pasará y volverá a ser difícil asomarse a esa fuente, suele pasar.

El Rosario, pensaba, tiene la forma de una soga, de un lazo que  nos manda Dios para aferrarnos a él en medio de naufragios. Es un instrumento poderoso al mismo tiempo que romántico. Las personas algunas las llevan en el cuello, otras en la cartera y otros, como  un señor elegante que vi alguna vez, se lo meten en el bolsillo del abrigo. Portarlo ya es bueno, rezarlo mucho mejor.

Un arma de paz hecho para el combate espiritual, una joya valiosa de apariencia sencilla, desconocida y subestimada por muchos. Tristemente desaprovechada por millones de católicos y de amantes de María, aunque raro el amante  que no le recite una y otra vez Dios te salve… y quien la conozca imposible que se resista a cantarle  llena eres de Gracia.

Los hay de todos los tonos y  de materiales distintos. Aprendí a rezar en la primaria con las monjas del colegio, las hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, y a los diez años mi madrina de Bautizo – hoy una riquísima ancianita de 91 años- me regaló un rosario de rosas que conservé hasta mis 25, cuando en un arrebato de amistad lo regalé a una queridísima amiga brasileña. Recuerdo el instante en que me lo dio, una noche en la puerta del consultorio en la casa de Tarma. Guardo con especial nitidez ese instante porque me sorprendió que mi madrina –que había renunciado a la Fe Católica hacía poco tiempo- depositara con mucho cariño ese instrumento bendito y poderoso en mis manos. Lo tomé como que ella, madrina de bautizo, dejaba su fe en la Virgen en manos de su ahijada. Hoy llevo las cuentas en uno de madera de color caoba y no puedo evitar observar mientras rezo la actitud de recogimiento en que sume al orante esta oración poética y bíblica que exalta a la Nueva Eva una y otra vez, como el enamorado que recita a su musa con embeleso palabras de amor, por eso son románticas las Avemarías, se trata acaso de un romanticismo místico y muy poderoso.

El camino de mi vida sigue la ruta del Rosario, lo he rezado de mil maneras, con ganas con desgano, en medio de arideces y dulcificada, desde niña hasta mujer y cada vez que lo hago el recuerdo de una voz viene a mí, la de mi hermana Delia, su entonación era especialmente piadosa y única, qué suerte que aún pueda recordar su forma, su estilo, su manera de rezar.

Anuncios

Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
Esta entrada fue publicada en Espiritualidad y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s