Retazos virtuales

Gatos, 2008 - Mirta Toledo

Gatos, 2008 – Mirta Toledo

Estando a solas y disimulando una sonrisa me dije ¡soy feliz! He estado esta mañana husmeando los viejos archivos que tengo en Word y he encontrado de todo: viejos poemas de mi inspiración, cuentos y más cuentos que publicaré en esta ‘morada virtual’, pensamientos, un conmovedor poema de un querido amigo a su padre fallecido, poemas de un olvidado admirador argentino, Martín se llamaba y debe de seguir llamándose así. Una foto de mi infancia con un mensaje al pie: “!A ver, Gabriel, adivina quién soy!”, que me remontó a los dorados meses de 2005 en que debatía por chat con mi inteligentísimo y rebelde amigo Gabriel que defendía su ateísmo a capa y espada y yo, que creía y creo en Dios como en el aire que alimenta mis pulmones y me defendía como la invencible; y me encontré, también, con cartas, muchas cartas, una de ellas que decía:

Subject: Gracias a ti:)

Date: Fri, 27 Feb 2004 20:30:58 +0000

“¡Hola Patricia!

¡Sinceramente, gracias por todo lo que me dices!, yo también te  quiero y admiro mucho… Oye mujer, me diste el día pero no la hora, si puedo esta noche te llamo. Mañana 27 tengo una boda, se casa un amigo de la facultad que trabajó conmigo y es al medio día. Si es por la tarde me animo a ir, así nos vemos.

Ahora ando muy tensa porque los meses pasan y no he terminado ni una monografía, Doris me tiene el contacto con un cineasta pero hasta ahorita no sale la entrevista. ¡En fin, paciencia! ¡Dios nos ayude!… Iré a tu casa eso sí; cualquier mañana te caigo para charlar. Te quiero mucho mi finlandesa espiritual:)

¡Vaya casualidad! Merce

Deseo volver algún día, 2008 - Mirta Toledo

Deseo volver algún día, 2008 – Mirta Toledo

Es apenas una muestra de ese otro tipo de cicatrices que acumulamos ya no sólo en la piel ni en los arcones de nuestras casas, sino en internet.  Éste, por ejemplo, era un correo electrónico de los muchos que intercambiaba con mi amiga Patricia en el año 2004. ¿Qué recuerdo  de lo que le decía? Las monografías,  en ese tiempo estaba saturada de ellas por las materias de la maestría; la boda, que  era la de mi amigo Luís Enrique; a Fabricio Aguilar que finalmente pude ir a entrevistarlo a su casa de Barranco, pero no recuerdo la invitación que al parecer me hacía Patricia, ni la casualidad, ni por qué le decía ‘mi finlandesa espiritual’.

Retazos de ayer que están ahí y que viajan entre  nuestras cosas como escuetos mensajes en botellas anegadas de pasado pero hundidas en el más oscuro océano de nuestro olvido.

Decía, ¡soy feliz!, es que la felicidad es un pez de oro que se pesca solo en instantes, y al cabo de encontrarme con esas cicatrices y retazos me sentí feliz. De pronto había recuperado mi pasado y volví a tener a Gabriel, Martín y Patricia hablándome otra vez; y más aún, dije soy feliz, porque ese instante de la mañana fue un regalo de mis horas de trabajo, las que gasto en estudiar, escribir, pensar, dar y evocar. Repentinamente, me sentí realizada y satisfecha, posiblemente inacabada, pero feliz.

 

Anuncios

Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
Esta entrada fue publicada en Vivencias. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s