Hablar a tiempo

Diálogo - Lola Beneytez Martin

Diálogo – Lola Beneytez Martin

Hay una serie en televisión llamada lo que callamos las mujeres, a menudo desolador e impactante, recuerdo que la vi todas las tardes de cinco semanas sucesivas hace ya siete años cuando me fracturé el pie, recostada en mi cama, impedida de caminar. Pequeñas reminiscencias de una cotidianidad ya pasada, pero que han ido a dar a la eternidad de mi memoria.

Sin embargo, de lo que veía me gustaba más Casos de la vida real; uno de esos casos que vi y que hasta ahora no olvido fue el de una odontóloga que se enamora de un parapléjico, un paciente que conoció en las atenciones que daba en su ‘consultorio rodante’. Por lo desbordantes y raros, siempre me quedaba con la duda de si esos casos eran verdad o mentira. Recuerdo que aquella chica se casó con el joven parapléjico a pesar de la oposición de sus padres. En fin, mientras que los capítulos de Lo que callamos las mujeres, me dejaban instalada en el plano de la desazón, ¡será posible un mundo tan cruel!, me decía seriamente preocupada, ¡¿Qué diablos hago en este mundo?! Me dejaba la sensación de que ser mujer era estar en peligro constante.

Un día, una amiga me dio un sabio consejo luego de escuchar mi emocionada descripción de un chico que acaba de conocer: “No te enamores antes de conocerlo”, dijo. Me sonó algo así como: “Lávate las manos pero no te mojes”.

Lo que quiso decir es que mientras todavía el encuentro sea ilusión, es decir, esté en los inicios de la relación,  es preciso conocerlo bien tocando temas fundamentales para el futuro.

Es importante por ejemplo saber cuál es su orden de prioridades: ¿trabajo, dinero, familia?, ¿dinero, trabajo, familia? Porque el día que haya que elegir uno de todos estos aspectos, si no se elige el mismo, no funcionará. Sin duda éste es uno de la decena de temas que se deben tocar antes de casarse, pero es el que más me importa. Si el buenmozo que comienza a robarme suspiros me dice que para él lo más importante es el trabajo o el dinero antes que la familia, quedaré automáticamente sin más suspiros para él.

Incluso el tema divorcio es clave. Una vez un chico con el que salía me comentó un tanto distraído: “Bueno, si las cosas no van bien para mí el divorcio sería una solución. Sí, ¿por qué no? Y reharía mi vida”. Recuerdo que sentí escalofríos. Desde entonces supe que dado el caso el haría la mitad del esfuerzo que yo para salvar la relación porque él consideraba el divorcio como alternativa, mientras que para mí el divorcio es solo un accidente, la consecuencia de algo que más bien no encontró ninguna salida.

En fin, la clave es conocerse antes de proyectarse, antes de tocar palabras mayores como: tú eres el amor de mi vida, estaré contigo para siempre, nunca más llorarás por amor, quiero casarme contigo, etc. porque siempre será más fácil volver de una desilusión que del desamor. Siempre será mejor hablar a tiempo que callar y soportar toda una vida de opresiones y maltratos.

Anuncios

Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
Esta entrada fue publicada en Amor/Relaciones y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s