Azahares en el olivo

Un día prometí hacerle una sesión de fotos y aunque no fue con la cámara a medida resultó una sesión fascinante. Camino al trabajo de modo natural y cotidiano cumplí mi promesa.

Aquella mañana luego de mucho tiempo asumí el rol de fotógrafa y pensé en esa flor blanca de azahar a los pies del olivo. Pensé en llevarla a exhalar los aromas de sus pensamientos entre las ramas del olivar y bajo el cielo pálido de Lima en primavera. El mejor punto de la ciudad, el más beatífico, ahí donde van las novias en las noches y llueven las estrellas. Ahí voló la flor buscando en sus pensamientos a su amado. Son para él, dijo la florecilla de azahares.

 

 

 

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Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
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