La vida es bella y oscura

Herida - Valeria Franco

Herida – Valeria Franco

Se huye de la rutina como del propio mal. Nadie quiere caer en el fango de la rutina así como nadie, de entrada, quiere hacer ningún mal. Sin embargo los hechos nos delatan.

Eso que hacemos día con día, eso a lo que dedicamos los momentos y que va primero en nuestra lista de prioridades es lo que nos va definiendo. No son ni los sueños ni las mejores intenciones sino esa labor que hacemos y colocamos en el estrecho arcón de un presente que se bifurca minuto a minuto en un pasado imborrable.

Mi rutina no es cansadora, será porque mi horario es laberíntico y porque hoy hago no lo que hice ayer sino lo que hice el lunes pasado. Será también por mi carácter lúdico y porque lo que hago es ocasión continua de creación y recreación.

Lo cierto es que la rutina es el mohín del tiempo y testigo de nuestra decadencia. ¡Todos los días la misma cosa! Aunque si somos minuciosos diremos que no, que cada día tiene algo diferente, aunque sólo sea la ropa distinta con la que vestimos.

Un rasgo distintivo de la sociedad actual según Mario Vargas Llosa en su libro “la civilización del espectáculo” es que coloca a la diversión por encima de otros valores y ambiciones. La propuesta es clara: ‘busca divertirte y huye del aburrimiento como del diablo’. En eso consisten los mensajes mediáticos, por eso  propugnan insistentemente la supuesta importancia de trilladas noticias de violencia y sexo.

Y es que no todo tiene que ser divertido, ni todo tiene que ser sensacional. De ahí que si ya no se ‘siente’ nada se acaba el amor, si el trabajo ‘aburre’ se renuncia, etcétera; y se va de un lado a otro como pelotita de yas.

Hay cosas que por naturaleza han de ser aburridas porque exigen concentración y esfuerzo. En esto rige la misma lógica que explica la coexistencia de las luces y las sombras. El irrenunciable equilibrio que otorgan los contrastes para poder valorar mejor la belleza  frente a las miserias de las cosas. Hay situaciones que no pueden ser divertidas porque se desvirtuarían.

Del mismo modo encontrar muchas cosas aburridas puede ser indicador de que algo marcha mal por dentro y eso precisamente es lo que aqueja a la sociedad posmoderna, un aburrimiento tan asfixiante del que sólo los puede sacar lo ‘espectacular’ y bueno fuera una buena ópera o un buen circo; no, lo saca el espectáculo que arman los medios con las tragedias humanas reales carentes de toda gracia y respeto.

Lo que falta es el valor para reconocer que de continuo hay que esforzarse por salir del aburrimiento o por aguantarlo pues de eso se trata la vida, de transpirar buscando la inspiración en cada cosa y a cada instante. Esforzarse, sí, por encontrar el indescriptible espectáculo que encierran los detalles y las pequeñeces más simples del día a día. Para eso hay que apagar el televisor, dejar de hablar para escuchar el propio corazón y el de las cosas.

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Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
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2 respuestas a La vida es bella y oscura

  1. natalia dijo:

    Muy bueno, pero como hace uno para saber si está escapando de lo que tiene que hacer por aburrimiento, porque no se tiene ganas de forzarse, o si es Dios que nos está pidiendo más u otra cosa, que cambiemos. Por ahi uno se puede quedar tal vez trabajando en algo que no es su vocación nosé .. Bueno nos vemos me encanta tu Blog

    • Sí nos damos cuenta cuando escapamos de algo por aburrimiento o porque supone de más esfuerzo de nuestra parte; me suele pasar. Pero en todo caso para descubrirlo quizá convenga preguntarse ¿por qué estoy aburrido?… de ahí se puede llegar a algo, a veces cuesta ser sinceros con nosotros mismos hay que hacer de nuestros propios ‘detectives’… reflexionar. Dios nunca nos pedirá más de lo que somos capaces de dar pero sí todo lo que somos capaces y eso nos significará esfuerzo y sacrificio. Eso de trabajar en algo que no es lo nuestro merece un post, es todo un tema… que necesita conciliación sobre todo si no las circunstancias lo obligan… hijos que atender, una familia que sostener, etc. porque pareciera que la realización personal quedara sacrificada y no tiene porqué ser así. Lo pensaré; gracias Natalia, qué bueno que te guste. 😉

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