Los tibios en el amor

Frida entre rosas - Milagros Pongo Jungbluth

Frida entre rosas – Milagros Pongo Jungbluth

¡¿Será posible?! Entonces le dije: El chico por el que tú lloras no merece tu llanto porque es un tibio que no decide con quién quedarse y al ser tibio deberías vomitarlo, perdona que sea tan dura; porque la cualidad más grande que debes desear en un hombre es que ame mucho a Dios y después te ame muchísimo a ti.

Me gustan las personas que tienen  las cosas claras y si no puede decidir por sí mismo, ayúdalo a decidir tú, llévalo a que decida por ella si tanto quiere y luego, desaparece de su vida. Será mucho más digno y generoso de tu parte. Basta de ruegos y basta de tolerar verlo cómo se va con otra sin terminar de irse.

Haz algo que le quite las ganas de volver a buscarte y todo eso sencillamente para que decida y deje de jugar ‘a dos puntas’, es decir, de buscar el abominable triángulo amoroso que sólo les dará pie a ser unos miserables habitantes más de Sodoma y Gomorra.

Si tú hoy tienes los suficientes ovarios para renunciar con gallardía a alguien que amas pero que no te ama, mañana serás capaz de soportar cualquier cosa. Te lo digo yo que alguna vez pasé por lo mismo.

Quédate con su mejor recuerdo y por lo demás échalo a volar, sé que lo amas mucho pero déjalo volar libre en el cielo de tu corazón. Ahí estará siempre, pero libre, libre, échalo a volar. No mereces la mitad de un hombre sino uno completo, no mereces migajas (ni la otra muchacha quien quiera que fuere), ni él es un objeto para ser dividido.

Cuánto mal se hacen aquellas mujeres que optan por no ver cómo sus maridos y sus novios no les son fieles y más bien se van con otras pero sin terminar de dejarlas. No lo permitas tú porque eso ya es caer en inmoralidad.

Es mejor, como ya te dije, aspirar a compartir con alguien que tiene las cosas claras, que sepa dar un Sí o un No a tiempo, que sea frontal y sepa lo que quiere y si se da el lujo de dudar que lo haga sin mezclar las cosas ni lastimar a nadie.

Basta de triángulos ¡déjalo ir, que se vaya ya!, pierde tú; verás que paradójicamente esa renuncia te traerá paz,  libertad y la felicidad tan ansiada.

No soportes más cómo te cuenta sobre ella y que no sabe qué hacer ni por quien elegir. No permitas un hombre indeciso a tu lado, más vale que se marche y lo admires y respetes por siempre como un hombre que sabía lo que quería a retener a un hombre inseguro y carente de palabra. Ánimo, tú puedes.

Un día descubrí que más vale amar más la verdad que al propio ser amado, y luchar por esa verdad porque, a fin de cuentas, amar no es cerrar los ojos y dejarse caer sino más bien abrirlos y conocer.

Anuncios

Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
Esta entrada fue publicada en Amor/Relaciones, Mujer y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Los tibios en el amor

  1. Liliana dijo:

    Tan bella Mercedes, que bendicion es para mi leer lo que escribes, lo haces divino y con una sabiduria!!!!

    Un besote inmenso, y milllll bendiciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s