!Oh sol mío! Comienza la vida

En el jardín - Hanna Hammerl

En el jardín – Hanna Hammerl

Ha comenzado otra vez la vida, después de la celebración de Año Nuevo sigue lo cotidiano, continúan los quehaceres y las preocupaciones de siempre aunque todavía contagiados con el entusiasmo y el optimismo del Nuevo Comienzo. Aquí vienen bien las palabras de Santa María Faustina:

“¡Oh vida gris y monótona cuántos tesoros encierras! Ninguna hora se parece a la otra pues la tristeza y la monotonía desaparecen  cuando miro todo con los ojos de la fe. La gracia que hay para mí en esta hora no se repetirá en la hora siguiente. Me será dada en la hora siguiente pero no será ya la misma. El tiempo pasa y no vuelve nunca. Lo que contiene en sí no cambiará jamás; lo sella con el sello para la eternidad”

Así es como en lo cotidiano está el presente y es todo lo que importa, el mayor tesoro, lo demás ya pasó, se esconde impertérrito bajo las sombras del recuerdo o del olvido y lo venidero aún no es, carece de ser y su único espacio es el vacío.

Los primeros días de enero son como agua fría y cristalina en las madrugadas de una vida sobre las manos nuevas de un infante. Son por lo menos para mí, que desde que fui escolar hasta hoy enero es el mes de vacaciones, de trabajo sosegado, es decir, poco; y aunque poco muy fatigante por el calor y la asfixia que produce la humedad caliente. Enero es el mes de las playas y de la ropa ligera, del viento fresco y de los cielos ‘semi azules’. Estrené una agenda nueva, la voy tatuando con mi caligrafía imperfecta y mis flores de caritas felices y esas marcas mías por las que me reconocen quienes me quieren.

Voy rápidamente a septiembre 24 y escribo: “Mi Cumple No 36” ya hace un tiempo que septiembre me gusta menos por eso, porque ya no hace tanta ilusión cumplir años… y ahí que me espere septiembre si puede y que siga la vida en enero que como dije antes en lo cotidiano está el presente y eso es todo aunque dicho así puede resultar exasperante para el que no cree ni espera nada, la realidad tan solo en el presente entra estrecha e incompleta, le faltan piezas, de ahí que nos da por irnos al pasado con la memoria a mal flagelarnos o a revivir la nostalgia de lo bueno que ahí quedó o volamos al futuro planificándolo, poniéndole adornos y quitándolos.

Pero en el presente está el tesoro porque sólo en él se puede crear y hacer, componer y soñar, proyectar y aplicar todos los verbos posibles. Y me quedo aquí bajo una sombrilla de arco iris que me protege del sol, ¡oh sol mío…! escuchando esa canción de Perales que dice de un taxista de Capri llamado Carlo Carusso… Oh sole mío!, cantaba Carlo mientras señalaba a lo lejos Nápoles y a su espalda Sorrento… 

Anuncios

Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
Esta entrada fue publicada en Vida y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a !Oh sol mío! Comienza la vida

  1. Jurgen dijo:

    esta pintura es de Hanna Hammerl, mi madre.. Fallecio en 2012, Yo tengo los originales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s