Momentos en Quindío

Aeropuerto 37

Hay cosas en la vida que llegan sin esperarlas, a decir verdad, la mayoría de ellas llegan sin esperarlas y sin siquiera imaginarlas y quizá por eso se conviertan en especiales y únicas.

Así fue que día me tocó conocer un país maravilloso, muy parecido al mío por el color de su gente y la anchura de su corazón. Mi abuela era una gran anfitriona y de ella aprendí a amar a la gente igual o diferente, a ser tolerante y a amar y a amar como aman las olas del mar cada uno de los granos de arena de la playa; y esa afectuosidad desbordante y esas puertas abiertas que ofrecía mi abuela a los recién llegados encontré en Colombia con su bienvenida y cariño en bandeja.

Y si de bandejas hablo, me gustó su bandeja paisa  servido con la caricia de un acentito cálido caribeño. Me gustaron el color de sus casas, sus sinuosas calles y el verde de sus bosques por doquier. Qué belleza paradisiaca qué generoso sol y la luna incluso qué grande se presentó en esas noches, más grande que la nuestra en Lima.

El aire tibio es uno de sus tesoros y el derroche de pureza de sus calles despejadas, libres y tranquilas, aunque según ellos no muy seguras. Lo cierto es que fui a una más de las orillas del mundo que me estaba esperando, ahí donde había de encontrar otra parte de mi vida que me correspondía vivirla en ese lugar y a esa hora, la hora justa y ¡ el mismo día en la que  levantaba vuelo para Italia – y luego España – el año pasado! ¡¿Será posible planificar casualidad semejante?! Qué lejos estaba del sol del futuro que me esperaba, inmersa entonces en ese crudo invierno como lo llamé además de infernal e inhumano, que me dejaba sin aliento y con la nariz roja, aunque me recibieron con otro cariño, con otro amor, con otras sonrisas y con otros paisajes, más soberbios y austeros de color y brillo, por eso será que no olvido la nieve ni el desierto de las calles por las noches en Milano ni el sol indiferente y el viento gélido de España.

Me gusta la idea de contar aquí esa casualidad en mis viajes y sobre todo de contar que en los cielos de esos lugares brillan las mismas estrellas que en mi corazón y en los ojos de su gente la misma sonrisa que en mis labios. ¡Dios habita en todos lados y qué bello caer en la cuenta de esa realidad!

Seguramente debí ir a la bella Colombia para encontrarme con esa gran amiga que me guardaba el futuro: Luisa Fernanda y su maravillosa familia: Gabriel su hermano, Belén su cuñada, doña Celenia y su esposo… y Jafissa la esposa de mi primo, entre más personas divinas. Prometí volver, nunca me despido para siempre de un lugar, sé que volveré, siempre confío y espero en que volveré.

Me tomaron muchas fotos pero esa de arriba capturó de modo indescriptible la tersura y los sentimientos cálidos de mi alma en ese momento. Entonces puedo decir ¡esa soy yo!, a lo mejor una de las pocas veces en las que soy tan plenamente yo frente a la lente de una cámara fotográfica, como me hizo Dios por dentro y por fuera. !Gracias Luisa por tu amistad colombiana!

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Mi amiga Carla y yo

Mi amiga Carla y yo

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Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
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4 respuestas a Momentos en Quindío

  1. Liliana dijo:

    Que delicia de fotos Mercedes…me alegro que hayas pasado un buen tiempo en mi Colombia.
    Llegaste a un lugar magico lleno de gente hermosa y sencilla.
    Soy de una parte cerca de alli…Risaralda(Dpto).
    El desayuno tipico de gente de ancestro paisa….ricooo!!! (Calentao)

    Bendiciones.

    Pd : Me encanto tu camiseta…tan bella tu!.

  2. !!Hola Liliana, sí, muy bello y emocionante tu país, qué lindo saber que estabas tan cerca!! Quindío es un paraíso y seguramente donde tienes la fortuna de vivir, también. Sí! muy rico el desayuno y diferente de lo que conocía!.
    !Qué bueno que te guste mi camiseta todo un homenaje a la gente linda que nos recibió con tanto, tanto cariño!!
    Me acordé de ti cuando llegué y lancé el beso al aire como me lo pediste!!, fue lindo! :D.

  3. Liliana dijo:

    Awww…tan lindaaaa!!!
    Mil gracias muneca,mil gracias.

    Bendiciones y un besotote.

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