La dicha que traen los contrastes en la vida

Contrastes del Nilo - Xisco Bonilla

Contrastes del Nilo – Xisco Bonilla

Soy de aquellos que poco hablan de lo que aman, de esos que guardan celosamente sus afectos, de los que llegarían al martirio si es preciso por no exhibir su intimidad. Soy de aquellos que guardan pudorosamente y con recato las mejores cosas de su vida, con modestia y con absoluto bajo perfil. Si por mí fuera, no diría nada. Pero como me gusta escribir y como soy comunicadora he de hablar ya no solo por placer sino por deber; más aún cuando vienen esas pocas veces en las que el gozo es desbordante como ahora y porque además es preciso levantar la voz en un mundo con tantas sombras como el de ahora. He de hablar pues, si tengo para echar una pequeña llovizna fresca en el rostro cansado de la realidad.

Hoy recibí una muy buena noticia que venía esperando desde hace muchos años. Esa es una de las grandes cosas que tiene la vida, sus contrastes. Si no fuera por los contrastes jamás se apreciarían las sombras en el estío ni el calor de una hoguera en un crudo invierno.

Una de las cosas que me ha tocado mucho en la vida es esperar y hoy una de esas largas esperas va llegando a su fin. Me emocioné hasta las lágrimas. Qué gloriosa la pena si luego es grande la dicha, bendita sea aquella espera si por ella hoy me alegro tanto.

Y en esta alegría tiene mucho que ver una persona especial. Es porque cada pena y cada situación de prueba tiene un Juan que acompaña justo ahí cuando el resto abandona. En este caso, fue mi hermana María. Estuvo conmigo desde el principio hasta el final y este es el final.

Creo que nadie lo va celebrar conmigo tanto como ella en estos momentos. Ella que asumió mis asuntos como si fueran suyos. Ando también a espera de otro capítulo en el que mi aliada fue mi otra hermana, que ahora no está en este mundo pero que alcanzó a celebrar conmigo la parte más importante.

En ambos casos el proceso no llegaba a su fin por trámites burocráticos aún cuando todo de mi parte ya había sido entregado, todo. Se aguarda en paz cuando uno puso todo de su parte. Lo demás es cosa de tiempo aunque a veces el tiempo se sienta eterno.

San Josemaría decía que lo difícil en todo emprendimiento es poner la última piedra. Las personas se alegran y celebran los comienzos, no los finales, será porque a los finales llegan pocos. Es que no me cansaré de decir que en la vida todo es cuestión de fe. Si la fe muere y se apaga, no hay más esperanza.

En mi caso me tocó ser como una pequeña hormiguita que sube por un largo y empinado caminito porque a este punto llegué a la conclusión de que todas mis tareas me han costado esfuerzo en hacerlas y esfuerzo en esperar a ver los resultados. No resulta así con todas las personas. Hay a quienes Dios las hace esperar menos. Él tiene una pedagogía muy particular con cada quien. Una forma única de amar.

No es la primera vez que pongo una última piedra y espero que no sea la última. Tengo otras piedritas por ahí que aguardan pero esto es lo que hace dichoso vivir.

Esto es lo que hace alegre la vida, este tipo de satisfacción poco común como la de las noches en que uno va a la cama feliz y en paz porque pasó el día entregado a su trabajo con honradez; y todo esto independientemente de los resultados. En algunos casos se puede llegar tarde pero no importa; además que es frecuente que la fe haga que nunca se ponga el punto final en un fracaso. Todo fracaso es efímero, si hay fe; sólo la victoria permanece. Dios es buen pagador, me suelen decir de cuando en cuando. Qué bella frase, es cierto. La vida nunca defrauda al que es fiel.

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Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
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2 respuestas a La dicha que traen los contrastes en la vida

  1. Liliana dijo:

    Me quede con lagrimas…Te felicito lo mismo a tu hermanita!!!!.

    Hay a quienes Dios las hace esperar menos. Él tiene una pedagogía muy particular con cada quien. Una forma única de amar.

    Bello…bello tu post.

    Un abrazote y muuuuchas mas bendiciones.

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