Un viaje de cuento

Fue una tarde de cuento en Venecia, una noche de Venus en Milano- cuando llegué-, una tarde nevada en Bratislava, una noche de baile en Padua, una tarde dorada en La Montagnana, una noche suntuosa en Viena y una tarde soleada en Roma. Una tarde, una noche, un día, una mañana, partículas de tiempo, fragmentos de momentos que hacen que la vida sea siempre presente, siempre inolvidable.

Esta historia la resolvimos en una de nuestras largas pláticas al teléfono o por Facebook – qué importa no recordar – como jugando, como niñas eternas que juegan a los viajes; mientras ella a  sus años es la señora y yo la maestra. Me dijo te tengo una propuesta decente… “¿y si vienes en diciembre?”

Todo se resolvió en seguida y al cabo de dos meses ya estaba allá. A espera de ella en el aeropuerto bajo una noche de solitaria venus. La remembranza de la estadía se enmarca entre canciones italianas pero especialmentecon  Non ci sto de Syria.

No solo fue un viaje a través de lugares y días, sino una travesía interior, entre las páginas de nuestras emociones, un compartimento simbiótico que solo se da entre seres muy unidos. Estoy en el estado de decir que mis hermanos siempre fueron mis amigos y esta amiga mía es mi hermana.

No habité únicamente en su casa sino en su corazón reticular y sin muros, porque ama a muchísima gente, es querida por todos. Atravesé pasillos oscuros de un pasado de días felices donde me intentaba encontrar mientras íbamos de un lugar a otro en el presente.

Me suele decir que el afecto se manifiesta cuando se dedica tiempo; podrá darse la joya más bella, podrá entregarse un auto, una casa, pero sobre todo ello primará siempre el tiempo, pues nada ni nadie nos lo devuelve. Incluso, al elegir un regalo, me dice, no solo se da el obsequio en sí, sino el tiempo que se tomó uno para elegirlo. Ahí está el hilván, las puntadas que da el verdadero amor.

Otra cosa bella que le oigo decir de cuando en cuando y que la asoma a mi ideal, es cuando narra su satisfacción cotidiana de cada noche al llegar tan cansada a casa, exprimida por tanto trabajar y de tanto darse. No hay cansancio más grato que ese, me dice.

En Roma se acordó de mi sobrina mientras caminábamos por sus estrellas callecitas empedradas y salíamos a una calle más ancha donde un hombre con gran destreza dibujaba los nombres de las personas con ornamentos de colores. ¡Para Salomé! Me dijo y ordenó al señor su pedido. Nos entregó una cartulina con el nombre de mi sobrina, listo para ser encuadrado.

Nos fuimos de ahí andando y andando… y si algo me ilusionaba era encontrarme una pequeña iglesia a lado de otra y otra, y ahí dentro el sagrario. Qué mágica, Roma. Por la noche en el hotel, llamamos a Emma, nuestra amiga mientras brindábamos con un vino. Emma al teléfono en Perú y nosotras con ella a la distancia.

El paisaje dorado del castillo Sant Angelo, me quedará como una vista panorámica en la memoria más grata. Al día siguiente nos interrumpió gratamente la visita de Lupelli. Nos acompañó a la capilla Sixtina, almorzamos y luego, al coliseo romano.

Todo ello, las horas, Emma, Lupelli, eran manifestaciones supremas de su cariño. Esta historia de un viaje no tendría más que un sentido banal, si no fuera porque la influencia de su compañía, la ejemplaridad de su persona, no me hubiera transmitido algo digno de trascender, y la mejor forma que contribuir a ello es a través de mi escritura y por este blog.

No se aman los lugares solo por su historia o fastuosidad arquitectónica, se los ama por su gente; por aquellos que conocemos y nos acogen. Por esta amiga-hermana querida yo encuentro en Italia no solo la belleza objetiva que la define, sino un hogar.

El corazón de toda esta muestra de cariño inefable queda en Legnano, su hogar. Ahí me saludan Tammy y Benito Musolindo como mascotas privilegiadas de un ser que a los muchos que ama llama cariñosamente “tesoro”.

La imagen puede contener: una persona, de pie y exterior

Anuncios

Acerca de Mercedes M. Sarapura S.

Nací en Tarma/Perú en 1977, soy comunicadora social con estudios de maestría en Comunicación y Cultura. Me dedico a la docencia universitaria y últimamente al periodismo radial. La Literatura es uno de los grandes amores de mi vida, he escrito alguna novela inédita, cuentos infantiles y artículos de opinión que intento canalizar en este espacio que alterna entre la ficción y la no ficción.
Esta entrada fue publicada en Vivencias. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s